Ara mateix


Cridem qui som i que tothom ho escolti.
I en acabat, que cadascú es vesteixi
com bonament li plagui, i via fora!,
que tot està per fer i tot és possible.


Miquel Martí i Pol

viernes, 15 de diciembre de 2017

El Chivi - Villancico Rumbero



Hay epidemia de buenas caras en la ciudad, A ver si somos tan solidarios para follar. Porque yo pongo la tele, y siempre mojan los mismos Fulanita menganita y en el medio siempre Dinio (estoy confundio) Que ya huele a polvorones, voy a montar el belén Los angelitos están cantando los Teletubbies están follando Ya es navidad en el corte ingles. Me han traído los 3 reyes un juguete super chulo, Y un camello me a dejado medio gramo y un "turulo" Te voy a comer el coño con cuchillo y tenedor Y a enrollarme todo el rabo y a enrollarme todo el rabo Con cachos de espumillón. Mi madre siempre me dice cuando llegan los turrones Que le parta las tabletas a golpes con los cojones, Yo quisiera que mi tranca me llegase a las rodillas Y liarme las pelotas por toda la pantorrilla. (Rap): Campana sobre campana, y sobre campana una, Me he metido por el ano 7 huesos de aceituna.....una a una. Campana sobre campana, y sobre campana dos, Ayer me comí un chumino trague un pelo y me dio tos. Yo que tengo mala leche el siguiente gran hermano Para darles por el culo lo haría en terreno afgano, Y entre bombas y misiles iba a molar cantidad Imagínate con burca a la Mercedes Milá. Estoy loco de contento tengo pelos en el culo Me los cuento por la noche y me salen 101, y me salen 101 Estoy loco de contento, tengo pelos en el culo, Tengo pelos en el culo y de noche me los cuento. Hacia belén va una burra Rin Rin yo me arremangaba yo me arremangue Bájate las bragas y te la meteré, cargada de contrabando Maria Maria, ven acá pitando que los picoletos lo están confiscando. Como han cambiado los tiempos, que ahora los magos de oriente Llevan tatuado el glande y en el escroto un pendiente, A belén va mucha peña todos haciendo una fila Para deleitar al niño con el baile del gorila. (Mute): Las manos hacia arriba las manos hacia abajo, hay hay hay Vaya paja me estoy haciendo, vaya paja me estoy haciendo. Snifffffff, blanca navidad, fiesta. Muy felices navidades, con un prospero año nuevo, Que no te pillen en bragas con lo del rollo del euro, Y si bebes no conduzcas, si conduces por favor... Tronko lleva siempre a mano los discos del p___oautor, los discos del pornoautor, follar siempre con condón, los discos del pornoautor, que esto ya se termino. "Po po pom

jueves, 14 de diciembre de 2017

¿Qué fue de los cantautores? - Luis Pastor


Éramos tan libertarios,
casi revolucionarios,
ingenuos como valientes,
barbilampiños sonrientes
—lo mejor de cada casa—
oveja negra que pasa
de seguir la tradición
balando a contracorriente
de la isla al continente
era la nueva canción.

Éramos buena gente,
paletos inteligentes,
barbudos estrafalarios,
obreros, chicos de barrio,
progres universitarios,
soñando en una canción
y viviendo la utopía
convencidos de que un día
vendría la Revolución.

Aprendiendo a compartir
la vida en una sonrisa,
el cielo en una caricia,
el beso en un calentón,
fuimos sembrando canciones
en esta tierra baldía
y floreció la poesía
y llenamos los estadios
y en muchas fiestas de barrio
sonó nuestra melodía.

Tardes y noches de gloria
que cambiaron nuestra historia
y este país de catetos,
fascistas de pelo en pecho,
curas y monjas serviles,
grises y guardias civiles,
funcionarios con bigote
y chusqueros de galón,
al servicio de una casta
que controlaban tu pasta
tu miedo y tu corazón.

Patriotas de bandera,
españoles de primera,
de la España verdadera
aquella tan noble y fiera
que a otra media asesinó
brazo en alto y cara al sol
leales al Movimiento
a la altura y al talento
del pequeño dictador
que fue Caudillo de España
por obra y gracia de Dios.

Toreando en plaza ajena
todo cambió de repente
los políticos al frente
de comparsa el trovador.
Se cambiaron las verdades:
"tanto vendes tanto vales".
Y llegó la transición:
la democracia es la pera.
Cantautor a tus trincheras
con corona de laurel
y distintivo de honor,
pero no des más la lata
que tu verso no arrebata
y tu tiempo ya pasó.

¿Qué fue de los cantautores?
preguntan con aire extraño
cada cuatro o cinco años
despistados periodistas
que nos perdieron la pista
y enterraron nuestra voz.
Y así van para más de treinta
con la pregunta de marras
tocándome los bemoles.
Me tomen nota señores
que no lo repito más:

Algunos son diputados,
presidentes, concejales, 
médicos y profesores,
mánagers y productores
o ejerciendo asesoría
en la Sociedad de Autores.
Otros están y no cantan,
otros cantan y no están.
Los hay que se retiraron,
algunos que ya murieron
y otros que están por nacer.

Jóvenes que son ahora
también universitarios,
obreros, chicos de barrio
que recorren la ciudad,
un CD debajo el brazo,
la guitarra en bandolera,
diez euros en la cartera,
cantando de bar en bar.
O esos raperos poetas
que es su panfletos denuncian
otra realidad social.

¿Y mujeres? ni se sabe.
Y sobre todo si hablamos
de las primeras gloriosas
que tuvieron los ovarios
y el coraje necesarios
de subirse a un escenario
de aquella España casposa.

¿Qué fue de los cantautores?
aquí me tienen señores
como en mis tiempos mejores
dando el cante que es lo mío.
Y aunque en invierno haga frío
me queda la primavera,
un abril para la espera
y un grandola en el corazón.

¿Qué fue de los cantautores?
aquí me tienen señores
aún vivito y coleando
y en estos versos cantando
nuestras verdades de ayer
que salpican el presente
y la mierda pestilente
que trepa por nuestros pies.

¿Qué fue de los cantautores?
De los muchos que empezamos,
de los pocos que quedamos,
de los que aún resistimos
de los que no claudicamos,
aquí seguimos,
cada uno en su trinchera
haciendo de la poesía
nuestro pan de cada día.

Siete vidas tiene el gato
aunque no cace ratones.
Hay cantautor para rato.
Cantautor a tus canciones.
Zapatero a tus zapatos.

Luis Pastor

lunes, 11 de diciembre de 2017

AÑOS - Cesare Pavese



De lo que era yo entonces no queda nada: apenas hombre, era aún un crío. Lo sabía hacía tiempo, pero todo ocurrió a finales del invierno, una tarde y una mañana. Vivíamos juntos, casi escondidos, en una habitación que daba a una avenida. Silvia me dijo esa noche que tenía que irme, o irse ella -ya no teníamos nada que hacer juntos. Le supliqué que dejara que probáramos de nuevo; estaba tumbado a su lado y la abrazaba.
Ella me dijo:
-¿Con qué finalidad? -Hablábamos en voz baja, a oscuras.
Luego Silvia se durmió, y yo tuve hasta la mañana una rodilla pegada a la suya. Apareció la mañana como había aparecido siempre, y hacía mucho frío; Silvia tenía el pelo sobre los ojos y no se movía. En la penumbra yo miraba pasar el tiempo, sabía que pasaba y corría, y que afuera había niebla. Todo el tiempo que había vivido con Silvia en aquella habitación era como un solo día y una noche, que ahora terminaba por la mañana. Entonces comprendí que nunca volvería a salir conmigo entre la niebla fresca.
Era mejor que me vistiera y me marchase sin despertarla. Pero ahora tenía en la cabeza una cosa que preguntarle. Esperé, intentando adormilarme.
Cuando estuvo despierta, Silvia me sonrió. Seguimos hablando. Ella dijo:
-Es bonito ser sinceros, como nosotros.
-¡Oh, Silvia! -susurré-, ¿qué haré al salir de aquí? ¿Adónde iré?
Era eso lo que tenía que preguntarle. Sin apartar la nuca del almohadón, ella sonrió de nuevo, beatífica.
-Bobo -dijo-, irás a donde quieras. ¿No es hermoso ser libre? Conocerás a muchas chicas, harás todas las cosas que quieras. Te envidio, palabra.
Ahora la mañana llenaba el cuarto y sólo había un poco de calor en la cama. Silvia esperaba paciente.
-Tú eres como una prostituta -le dije- y siempre lo has sido.
Silvia no abrió los ojos.
-¿Estás mejor ahora que lo has dicho? -me dijo.
Entonces me quedé como si ella no estuviera, y miraba al techo y lloraba sin ruido. Las lágrimas me llenaban los ojos y corrían por la almohada. No valía la pena que se diera cuenta.
Mucho tiempo ha pasado, y ahora sé que aquellas lágrimas mudas fueron la única cosa de hombre que hice con Silvia; sé que lloraba no por ella sino porque había entrevisto mi destino. De lo que era yo entonces no queda nada. Queda sólo que había comprendido quién sería en el futuro.
Luego Silvia me dijo:
-Ya basta. Tengo que levantarme.
Nos levantamos juntos, los dos. No la vi vestirse. Estuve pronto en pie, a la ventana; y miraba vislumbrarse las plantas. Detrás de la niebla estaba el sol, el sol que tantas veces había entibiado el cuarto. También Silvia se vistió pronto, y me preguntó si no me llevaba mis cosas. Le dije que primero quería calentar el café, y encendí el hornillo.
Silvia, sentada al borde de la cama, se puso a arreglarse las uñas. En el pasado se las había arreglado siempre en la mesa. Parecía abstraída y el pelo le caía continuamente sobre los ojos. Entonces daba sacudidas con la cabeza y se liberaba. Yo deambulé por el cuarto y recogí mis cosas. Hice un montón sobre una silla y de repente Silvia saltó en pie y corrió a apagar el café que se derramaba.
Luego saqué la maleta y metí las cosas. Mientras tanto, por dentro me esforzaba en recoger todos los recuerdos desagradables que tenía de Silvia: sus futilidades, sus malos humores, sus frases irritantes, sus arrugas. Eso me llevaba de su cuarto. Lo que dejaba era una niebla.
Cuando hube acabado, el café estaba listo. Lo tomamos de pie, junto al hornillo. Silvia dijo algo, que ese día iría a ver a un tipo, a hablar de un asunto. Poco después dejé la taza y me marché con la maleta. Afuera la niebla y el sol cegaban.
Cesare Pavese

Fuentes:
“Anni”, Il Giornale del mattino (Roma), 13 enero 1946.
Relatos II (Racconti II, 1960), trad. Esther Benítez, Barcelona, Bruguera, 1982,
págs. 233-235.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

GLORIA FUERTES - ISLA IGNORADA



Soy como esa isla que ignorada,
late acunada por árboles jugosos,
en el centro de un mar
que no me entiende,
rodeada de nada,
sola sólo.
Hay aves en mi isla relucientes,
y pintadas por ángeles pintores,
hay fieras que me miran dulcemente,
y venenosas flores.
Hay arroyos poetas
y voces interiores
de volcanes dormidos.
Quizá haya algún tesoro
muy dentro de mi entraña.
¡Quién sabe si yo tengo
diamante en mi montaña,
o tan sólo un pequeño
pedazo de carbón!
Los árboles del bosque de mi isla,
sois vosotros mis versos.
¡Qué bien sonáis a veces
si el gran músico viento
os toca cuando viene el mar que me rodea!
A esta isla que soy, si alguien llega,
que se encuentre con algo es mi deseo;
manantiales de versos encendidos
y cascadas de paz es lo que tengo.
Un nombre que me sube por el alma
y no quiere que llore mis secretos;
y soy tierra feliz que tengo el arte
de ser dichosa y pobre al mismo tiempo.
Para mí es un placer ser ignorada,
isla ignorada del océano eterno.
En el centro del mundo sin un libro
sé todo, porque vino un mensajero
y me dejó una cruz para la vida
para la muerte me dejó un misterio.

domingo, 3 de diciembre de 2017

Irena Sendler

Mientras la figura de Oskar Schindler era aclamada por el mundo Gracias a Steven Spielberg, quien se inspiró en él para hacer la película que conseguiría siete premios Oskar en 1993, narrando la vida de este industrial alemán que evitó la muerte de 1,000 judíos en los campos de concentración, Irena Sendler seguía siendo una heroína desconocida fuera de Polonia y apenas reconocida en su país por algunos historiadores, ya que los años de oscurantismo comunista habían borrado su hazaña de los libros oficiales de historia.
Además ella nunca contó a nadie nada de su vida durante aquellos años.
Sin embargo, en 1999 su historia empezó a conocerse, curiosamente, gracias a un grupo de alumnos de un Instituto de Kanzas y a su trabajo de final de curso sobre los héroes del Holocausto.
En su investigación consiguieron muy pocas referencias sobre Irena.Sólo había un dato sorprendente: había salvado la vida de 2,500 niños.
¿Cómo es posible que apenas hubiese información sobre una persona así?
La gran sorpresa llegó cuando tras buscar el lugar de la tumba de Irena, descubrieron que no existía dicha tumba, porque ella aún vivía...
A los 97 años residió en un asilo del centro de Varsovia, en una habitación donde nunca faltaron ramos de flores y tarjetas de agradecimiento procedentes del mundo entero.
Cuando Alemania invadió el país en 1939, Irena era enfermera en el Departamento de Bienestar Social de Varsovia, el cual manejaba los comedores comunitarios de la ciudad.
En 1942 los nazis crearon un ghetto en Varsovia. Irene, horrorizada por las condiciones en que se vivía allí, se unió al Consejo para la Ayuda de Judíos.
Consiguió identificaciones de la oficina sanitaria, una de cuyas tareas era la lucha contra las enfermedades contagiosas.
Como los alemanes invasores tenían miedo de una posible epidemia de tifus, permitían que los polacos controlaran el recinto.

Pronto se puso en contacto con familias a las que les ofreció llevar a sus hijos fuera del ghetto...Pero no les podía dar garantías de éxito.

Era un momento horroroso, debía convencer a los padres de que le entregaran sus hijos, y ellos preguntaban:
"¿Puedes prometerme que mi niño vivirá...?"
... pero ¿qué podía alguien prometer cuándo ni siquiera se sabía si lograrían salir del ghetto?

Lo único cierto era que los niños morirían si permanecían en él.
Las madres y las abuelas no querían desprenderse de sus hijos y nietos. Irena las entendía perfectamente, pues ella misma era madre, y sabía perfectamente que, de todo el proceso que ella llevaba a cabo con los niños, el momento más duro era el de la separación.

Algunas veces, cuando Irena a sus chicas volvían a visitar a las familias para intentar hacerlas cambiar de opinión, se encontraban con que todos habían sido llevados al tren que los conduciría a los campos de la muerte.

Cada vez que le ocurría algo así, luchaba con más fuerza por salvar a más niños.
Comenzó a sacarlos en ambulancias como víctimas de tifus, pero pronto se valió de todo lo que estaba a su alcance para esconderlos y sacarlos de allí: cestos de basura, cajas de herramientas, cargamentos de mercaderías, sacos de patatas, ataúdes... En sus manos cualquier elemento se tranformaba en una vía de escape.
Logró reclutar al menos una persona de cada uno de los diez centros del Departamento de Bienestar Social.

Con su ayuda, elaboró cientos de documentos falsos con firmas falsificadas dándole identidades temporarias a los niños judíos.
Irena vivía los tiempos de la guerra pensando en los tiempos de la paz.
Por eso no le bastaba solamente mantener a esas niños con vida. Quería que un día pudieran recuperar sus verdaderos nombres, su identidad, sus historias personales, sus familias.

Entonces ideó un archivo en el que registraba los nombres de los niños y sus nuevas identidades.

Anotaba los datos en pequeños trozos de papel y los guardaba dentro de botes de conserva que luego enterraba bajo un manzano en el jardín de su vecino.
Allí aguardó, sin que nadie lo sospechase, el pasado de 2,500 niños... hasta que los nazis se marcharon.
Pero un día los nazis supieron de sus actividades.
El 20 de octubre de 1943, Irena Sendler fue detenida por la Gestapo y llevada a la prisión de Pawiak donde fue brutalmente torturada.

En un colchón de paja de su celda, encontró una estampa ajada de Jesucristo. La conservó como el resultado de un azar milagroso en aquellos duros momentos de su vida, hasta el año 1979, en que se deshizo de ella y se la obsequió a Juan Pablo II.
Irena era la única que sabía los nombres y las direcciones de las familias que albergaban a los niños judíos; soportó la tortura y se rehusó a traicionar a sus colaboradores o a cualquiera de los niños ocultos.

Le rompieron los pies y las piernas además de imponerle innumerables torturas.
Sin embargo nadie pudo romper su voluntad.

Así que fue sentenciada a muerte. Una sentencia que nunca cumplió, porque camino del lugar de la ejecución, él soldado que la llevaba, la dejó escapar.
La resistencia le había sobornado porque no querían que Irena muriese con el secreto de la ubicación de los niños.

Oficialmente figuraba en la listas de los ejecutados, así que a partir de entonces, Irena continuó trabajando, pero con una identidad falsa.
Al finalizar la guerra, ella misma desenterró los frascos y utilizó las notas para encontrar a los 2,500 niños que colocó con familiad adoptivas.
Los reunió con sus parientes diseminados por toda Europa, pero la mayoría había perdido a sus familiares en los campos de concentración nazis.

Los niños sólo la conocían por su nombre clave: Jolanta. Años más tarde, su historia apareció en un periódico acompañada de fotos suyas de la época, varias personas empezaron a llamarla para decirle:
"Recuerdo tu cara... soy uno de esos niños, te debo mi vida, mi futuro y quisiera verte..."

Irena tenía en su habitación cientos de fotos con algunos de aquellos niños sobrevivientes o con hijos de ellos.
Su padre un médico, que falleció de tifus cuando ella era todavía pequeña, le inculcó lo siguiente:
"Ayuda siempre al que se está ahogando, sin tomar en cuenta su religión o nacionalidad. 

Ayudar cada día a alguien, tiene que ser una necesidad que salga del corazón".
Irena Sendler llevó años encadenada a una silla de ruedas, debido a las lesiones que arrastro tras las torturas sufridas por la Gestapo.
No se consideró una heroína.

Nunca se adjudicó crédito alguno por sus acciones.
Siempre que le preguntaban sobre el tema, Irena decía:
"Podría haber hecho más, y este lamento me seguirá hasta el día en que yo muera".
"No se plantan semillas de comida. Se plantan semillas de bondades.
Traten de hacer un circulo de bondades, éstas los rodearán y los harán crecer más y más"
 - Irena Sendler (15 febrero de 1910 - 12 de mayo de 2008).


Fuentes:
http://www.pensamientos.com.mx/irena_sendler.htm
http://index-f.com/gomeres/?p=1316
http://www.conelpapa.com/irena.htm
https://www.quien.net/irena-sendler.php

viernes, 1 de diciembre de 2017

LEOPOLDO MARÍA PANERO - EL LOCO



He vivido entre los arrabales, pareciendo
un mono, he vivido en la alcantarilla
transportando las heces,
he vivido dos años en el Pueblo de las Moscas
y aprendido a nutrirme de lo que suelto.
Fui una culebra deslizándose
por la ruina del hombre, gritando
aforismos en pie sobre los muertos,
atravesando mares de carne desconocida
con mis logaritmos.
Y sólo pude pensar que de niño me secuestraron para una alucinante batalla
y que mis padres me sedujeron para
ejecutar el sacrilegio, entre ancianos y muertos.
He enseñado a moverse a las larvas
sobre los cuerpos, y a las mujeres a oír
cómo cantan los árboles al crepúsculo, y lloran.
Y los hombres manchaban mi cara con cieno, al hablar,
y decían con los ojos «fuera de la vida», o bien «no hay nada que pueda
ser menos todavía que tu alma», o bien «cómo te llamas»
y «qué oscuro es tu nombre».
He vivido los blancos de la vida,
sus equivocaciones, sus olvidos, su
torpeza incesante y recuerdo su
misterio brutal, y el tentáculo
suyo acariciarme el vientre y las nalgas y los pies
frenéticos de huida.
He vivido su tentación, y he vivido el pecado
del que nadie cabe nunca nos absuelva.


LEOPOLDO MARÍA PANERO


Enlaces 
DEDICATORIA - Leopoldo María Panero
Canción para una discoteca Leopoldo María Panero

viernes, 17 de noviembre de 2017

Gabriel García Márquez y la vida


“La vida no es lo que uno vivió, sino lo que recuerda, y cómo la recuerda para contarla“.
 Gabriel García Márquez

domingo, 12 de noviembre de 2017

Trabajo solitario -Gerardo Markuleta-



La vida es un trabajo solitario.
De cuando en cuando únicamente
te ofrecerá el destino alguna rosa
para que -iluso vividor de horas fugaces-
la admires,
la desees,
la disfrutes,
y -aliviada tu ansiedad por un momento-
retornes al camino satisfecho.

Vivir es un trabajo solitario;
de cuando en cuando, sin embargo,
nos ponemos de a dos,
para la foto.
Gerardo Markuleta

jueves, 9 de noviembre de 2017

A las floristas de La Rambla de Barcelona - FEDERICO GARCÍA LORCA



Señoras y señores:
Esta noche, mi hija más pequeña y querida, Rosita la soltera, señorita Rosita, doña Rosita, sobre el mármol y entre cipreses doña Rosa, ha querido trabajar para las simpáticas floristas de la Rambla, y soy yo quien tiene el honor de dedicar la fiesta a estas mujeres de risa franca y manos mojadas, donde tiembla de cuando en cuando el diminuto rubí causado por la espina.
La rosa mudable, encerrada en la melancolía del Carmen granadino, ha querido agitarse en su rama al borde del estanque para que la vean las flores de la calle más alegre del mundo, la calle donde viven juntas a la vez las cuatro estaciones del año, la única calle de la tierra que yo desearía que no se acabara nunca, rica en sonidos, abundante de brisas, hermosa de encuentros, antigua de sangre: Rambla de Barcelona.
Como una balanza, la Rambla tiene su fiel y su equilibrio en el mercado de las flores donde la ciudad acude para cantar bautizos y bodas sobre ramos frescos de esperanza y donde acude agitando lágrimas y cintas en las coronas para sus muertos. Estos puestos de alegría entre los árboles ciudadanos son el regalo del ramblista y su recreo y aunque de noche aparezcan solos, casi como catafalcos de hierro, tienen un aire señor y delicado que parece decir al noctámbulo: "Levántate mañana para vernos, nosotros somos el día". Nadie que visite Barcelona puede olvidar esta calle que las flores convierten en insospechado invernadero, ni dejarse de sorprender por la locura mozartiana de estos pájaros, que, si bien se vengan a veces del transeúnte de modo un poquito incorrecto, dan en cambio a la Rambla un aire acribillado de plata y hacen caer sobre sus amigos una lluvia adormecedora de invisibles lentejuelas que colman nuestro corazón.
Se dice, y es verdad, que ningún barcelonés puede dormir tranquilo si no ha paseado por la Rambla por lo menos una vez, y a mí me ocurre otro tanto estos días que vivo en vuestra hermosísima ciudad.
Toda la esencia de la gran Barcelona, de la perenne, la insobornable, está en esta calle que tiene un ala gótica donde se oyen fuentes romanas y laúdes del quince y otra ala abigarrada, cruel, increíble, donde se oyen los acordeones de todos los marineros del mundo y hay un vuelo nocturno de labios pintados y carcajadas al amanecer.
Yo también tengo que pasar todos los días por esta calle para aprender de ella cómo puede persistir el espíritu propio de una ciudad.
Amigas floristas, [con] el cariño con que os saludo bajo los árboles, como transeúnte desconocido, os saludo esta noche aquí como poeta, y os ofrezco, con franco ademán andaluz, esta rosa de pena y palabras: es la granadina Rosita la soltera.
Salud.

martes, 7 de noviembre de 2017

Eran tiempos muy duros. No era fácil vivir...Javier Egea



Eran tiempos muy duros. No era fácil vivir.
Por eso madrugué por los despachos,
volví mañana, les expuse el caso
y conseguí un empleo para ella:
tras mirarla a los ojos -al menos eso dijo-
le entregaron la llave más preciada,
pusieron a su cargo el alumbrado.
Yo hice lo que pude, lo que en mi mano estaba.
y no la he vuelto a ver:

aquella misma noche me cortaron la luz.

Javier Egea

lunes, 6 de noviembre de 2017

Por qué no se estudia a Berlanga en los colegios - JAVIER ZURRO


Pedagogos, expertos y miembros de la industria del cine debaten sobre la importancia del cine en las aulas y analizan los motivos por los que el cine no entra en los planes educativos del Gobierno.

Fotograma de El verdugo.


Acaba el colegio y a los chavales se les considera preparados para la vida adulta. Pasarán a la universidad, o a un ciclo de formación, e irán encarrilando su futuro profesional. Se presupone que esos jóvenes han adquirido los conocimientos mínimos sobre matemáticas, lengua, o geografía, pero también una cultura general y sobre su propia historia. Y sin embargo en todo su paso por la escuela es probable que no hayan visto una película de Luis Buñuel. Preguntar a alguien de 18 años si ha visto Un perro andaluz es un acto de fe.
Los colegios pasan de las humanidades, y cada vez es más patente. La última prueba ha sido la eliminación de la asignatura de Literatura Universal en Segundo de Bachillerato que contó este periódico. Ya lo advertía entonces Ángel García, director del IES Miguel Catalán, en Coslada, y profesor de Lengua y Literatura: “Un alumno puede acabar el bachillerato sin tener conocimiento musical, sin haber visto nada de arte. En lugar de la integración, se forma en la especialización.
Fotograma de Un perro andaluz.
Fotograma de Un perro andaluz.
Es difícil que alguien a punto de entrar en la universidad desconozca a Cervantes, o incluso a Diego Velázquez, pero es casi seguro que nunca les hayan hablado de Berlanga, ni que decir tiene que nunca habrán visto El verdugo a no ser que su curiosidad haya cubierto la ausencia de una verdadera educación audiovisual, una asignatura pendiente en este país y un tema que ha tratado la Academia de Cine en sus jornadas Educación y Cine, en la que se han preguntado el motivo y las posibles soluciones.
Para Mercedes Ruiz, maestra, psicopedagoga y coordinadora de la red social Cero en Conducta, la respuesta a la ausencia del cine en los planes educativas es clara: no interesa a los políticos. “El cine no está en las agendas políticas, y no interesa porque fomenta el pensamiento crítico. Hay otros intereses. Además el diálogo social con el cine es crítico, desde los poderes no se ve bien al cine. En los Goya siempre hay el miedo, se habla de si viene o no viene el ministro… y son dos mundos que no se terminan de entender bien. Hasta que el cine no se meta en la agenda política nunca será una realidad en los colegios”, cuenta a EL ESPAÑOL desde la sede de la Academia.
El cine no está en las agendas políticas, y no interesa porque fomenta el pensamiento crítico. Hay otros intereses. Además el diálogo social con el cine es crítico
Para su compañero José de la Peña, coach educativo y escritor, hay otro motivo que hace que se mire con malos ojos al cine, y es que todavía arrastra su condición de entretenimiento con la que nace tras la primera Guerra Mundial. “Se le ha quedado ese poso, y mientras la pintura se acepta como arte, el cine no. En ningún libro se tratará al cine como se trata a La piedad de Miguel Ángel, por eso se hacen excursiones a a museos, pero no a salas de cine a ver El gran dictador”, explica mientras añade la importancia del cine no sólo como entidad propia, sino para ayudar a explicar otras asignaturas, sus opciones como recurso educacional.

CINE DESDE LOS CUATRO AÑOS

La ausencia del cine en los planes educativos contrasta con otros modelos en los que la educación audiovisual está presente desde los primeros años. Es el caso de Francia, en el que gracias a la educación cinematográfica ha conseguido aumentar la asistencia al cine en un 30% en los últimos veinte años y ha conseguido que "la sala sea el lugar cultural que atrae a todas las categorías sociales", tal como explicó la gestora cultural Maryse Capdepuy. En los años 80 la caída del número de espectadores en el país vecino movilizó a la profesión y al Ministerio de Cultura, lo que provocó la entrada del cine en las aulas.
“En Francia se estudia educación en cine a partir de los cuatro años”, cuenta a este periódico Capdepuy, que añade que en esas clases se proyectan películas y se hacen charlas con cineastas. Así consiguieron que en 2015 dos tercios de los franceses de más de seis años hubieran ido una vez al cine, o sea. Además los jóvenes de menos de 25 años cuentan con descuentos en las entradas para fomentar su asistencia.
En Francia, gracias a la educación cinematográfica, se ha conseguido aumentar la asistencia al cine en un 30% en los últimos veinte años
“Todo esto aporta una mirada. El cine siempre forma a un espectador, un espíritu crítico, ver otra forma de vivir. Creo que su ausencia muestra una voluntad política. Hay que crear un programa a nivel nacional con acuerdos entre distribuidores, exhibidores, y Ministerio de Educación", añade la gestora francesa. Por ello cree que es necesario que los jóvenes conozcan su historia audiovisual. “Berlanga forma parte de su cultura, y la historia del alumno es su cultura artística. Es importante que el alumno tenga un identidad artística, y que se reconozca en ella”, añade.

¿CÓMO CONSEGUIRLO EN ESPAÑA?

La situación en nuestro país es de desamparo. Aunque hay muchos francotiradores que intentan incluir el cine en los colegios, no hay un orden, ni interés en incluirlo en los planes y en sus reformas. “Todo lo que hay es desde fuera, y además pasa desapercibido, porque no nos creemos la educación. Hay muchos profesores, iniciativas, clases extraescolares, y no son visibles, pasan desapercibidos. No los conocen ni en su comunidad local. La gente está actuando, pero de forma invisible a la sociedad”, opina Mercedes Ruiz, que también pide ayuda a los medios para que estas actividades tengan resonancia.
Las mujeres al borde de un ataque de nervios de Pedro Almodóvar.
Las mujeres al borde de un ataque de nervios de Pedro Almodóvar.
Para ella el modelo ideal que deberían implantar nuestros políticos sería una doble vía. “Primero tendría que haber un eje transversal desde pequeños, y una vez ya estás culturizado tiene que ser una asignaturaimpartida por gente que sepa. Igual que entraron economistas a dar economía en los institutos, es exactamente igual. Tiene que estar bien impartida, porque si no te apasiona y no eres experto en lo tuyo no darás bien la asignatura”, opina la experta.
Un programa de dos velocidades en el que al principio el cine acompaña de forma invisible al alumno, “pero con un plan en el que lo audiovisual esté presente y se debata, como ocurre con los planes de cultura”. “Tiene que ser un eje que toda la comunidad educativa conozca, que no se ponga la primera película que se pille, sino que haya una intención”, explica. Después se pasaría a una materia propia de cine. Para esta pedagoga es fundamental que los niños conozcan también el hecho de ir al cine. “Si la película la ves en una sala, dentro del acto social, se evocarán muchas emociones que les harán tener un contexto mucho más rico. A partir de ahí tu te conviertes también en productor, y vas a empezar a entender las dificultades que hay, vas a comprender mejor el derecho de autor, cómo se hace el cine, lo que cuesta, y si te educan bien, tendrás una educación en valores. Lo que no se puede es ver sólo porque nada es neutro”, zanja.
Primero tendría que haber un eje transversal desde pequeños, y una vez ya estás culturizado tiene que ser una asignatura impartida por gente que sepa
Ella desde su institución Cero en conducta lucha de forma incansable para que Berlanga, Buñuel y Almodóvar entren en el colegio en un momento en el que se apuesta por destruir las humanidades, lo que para Mercedes Ruiz es sólo “el reflejo de cómo está la sociedad, de una pérdida de valores que se ve en el parlamento, en los partidos…”. Y pese a todo mira al futuro con optimismo, con la ilusión de una niña que cree que esa reunión en la Academia de Cine es el primer paso para cambiarlo todo.


12.05.2017 01:14 h.

Fuentes:
http://www.elespanol.com/cultura/cine/20170511/215229038_0.html