Luis Cuadrado, de la luz a la oscuridad.

Elías Querejeta y Carlos Saura  Luis Cuadrado en 1966 (la caza)

Luis Cuadrado . Director de fotografía, nacido en 1934 en Toro (Zamora) y muerto en 1980. Estudió los dos primeros cursos de Medicina, carrera que abandonó para ingresar en 1955 en la E.O.C (Escuela Oficial de Cine), donde se diplomó en 1962. Fue uno de los principales directores de fotografía del cine español. Director habitual de las películas producidas por Elías Querejeta. Es uno de los puntos de referencia de la nueva fotografía que el cine español tiene a partir de finales de los años sesenta. Se vio obligado a dejar el cine en 1976 víctima de una grave enfermedad que le dejó ciego. Falleció cuatro años después, cuando apenas tenía 47 años.

Luis Cuadrado se inició en la profesión como operador de cine, para luego pasar a convertirse en el director de fotografía, lo respalda una amplia filmografía que sobrepasa los ochenta obras, aprendió el oficio en la Escuela Oficial de Cinematografía y supo ingresar en el círculo hermético en que se había convertido el mundo de los operadores, quienes hasta entonces, egoístamente guardaban el secreto de su técnica. Si bien su formación es académica, no puede negarse que, a lo largo de su extensa carrera, pudo profundizar su conocimiento de la técnica y aprovechar al máximo las oportunidades creativas de la iluminación para el cine.

Entre las películas en las que Luis Cuadrado intervino como director de fotografía figuran obras tan representantivas como La caza, El jardín de las delicias y Peppermint frappé, de Carlos Saura; Mañana será otro día y Un invierno en Mallorca, de Jaime Camino; Juguetes rotos y Adiós, cigüeña, adiós, de Summers; El espíritu de la colmena, de Víctor Erice; Hay que matar a B y Furtivos, de JoséLuis Borau; El amor del capitán Brando, de Jaime de Armiñán; La regenta, deGonzalo Suárez; Pascual Duarte, de Ricardo Franco, y Emilia, parada y fonda, de Angelino Fons, además de otras de muy diversos autores españoles y extranjeros.

Cuadrado rompe con la estética gris de las películas franquistas, así como con los colores chillones de las comedias, claramente influenciadas por el cine publicitario, suavizando los tonos fuertes que registraba el negativo de  Kodak. Los paisajes típicos de tarjeta postal o los colores brillantes de la ciudad, darán paso a paisajes donde las sombras jueguen en contrapunto con las luces, las texturas tengan su protagonismo y los interiores ofrezcan una luz íntima, metafórica.

Como la película no capturaba el aspecto natural de la realidad, había que recrearla de manera creativa. Indagando esas posibilidades, Luis Cuadrado se dedicó a manipular el claroscuro, buscando en los contrastes de luces y sombras la tonalidad y la calidez de la luz necesaria para expresar una atmósfera que evocara sentimientos y provocara emotividad. Para ello, no dudaba en utilizar emulsiones ultrasensibles, luces rebotadas (originadas por complejas combinaciones de pantallas blancas y filtros) o un minucioso tratamiento de la copia en el laboratorio, porque como él decía: "La película es incapaz de reproducir las cosas tal como son al natural; esa naturalidad  hay que inventarla, recrearla, y eso hay que hacerlo artificialmente, con aparatos, con luces, con viseras, con gasas, con emulsión".

Hay, en Cuadrado una búsqueda de realismo, pero un realismo expresionista, capaz de reproducir una sensación de realidad que, a la vez, provoque en el espectador una determinada emoción. Esa relación entre la historia y la poesía, presente, sobre todo en el cine de Erice, se debe también a una teoría y a una práctica estudiada y propuesta por el director de fotografía. .
. «No olvidemos que Luis Cuadrado es hijo de un restaurador de vidrieras, y que desde niño vio trabajar a su padre en las catedrales. Convirtió las pantallas en ventanales e impuso su propia estructura de luz y color al cristal transparente», añadió Suárez.

El trabajo de Cuarado.

Los espacios abiertos y rurales, como los bosques verdes o los paisajes agrestes, donde se desenvuelve la historia de Habla, mudita (Manuel Gutiérrez Aragón, 1973),  los entornos cerrados, donde se esconden los personajes de Furtivos (José Luis Borau, 1975) o la laberíntica casa bañada de luz, pero que es una verdadera prisión para los habitantes de El jardín de las delicias (Carlos Saura, 1970) son algunos de los entornos característicamente iluminados por Luis Cuadrado.

La caza, de Carlos Saura De sus primeros trabajos en blanco y negro es La caza (Carlos Saura, 1966), donde se nos ofrecen amplias panorámicas del campo español, exteriores que bien podrían haber sido iluminados con la brillantez del sol del verano. Sin embargo, Cuadrado utiliza fotografía de alto contraste y busca una tonalidad mate para conseguir mayor realismo en un paisaje, cuya principal característica es la aridez bajo un sol candente, que acompaña el encuentro, años después, entre tres veteranos de la Guerra Civil, para cazar conejos en un campo que aún tiene las huellas de la batalla. Su relación se irá deteriorando, debido a los resentimientos que surgen entre ellos, y desembocará en situaciones violentas hacia el final del día, cuando la atmósfera se haya vuelto más opresiva. Una trama que comienza con cierto dejo costumbrista para derivar en el desenlace dramático, con el paisaje como protagonista.

Nocturno 29 (Pere Portabella, 1968), Cuadrado experimenta con el negativo de sonido para obtener una imagen granulada que le dé la atmósfera deseada a una película vanguardista, inscrita en la denominada "escuela de Barcelona", que tiene entre sus protagonistas a uno de los rostros más bellos y enigmáticos de la pantalla española, el de Lucía Bosé.

Pascual Duarte, la película donde Cuadrado crea los ambientes opresivos, fríos y lacerantes, en los que Pascual Duarte (Ricardo Franco, 1976) pasa su existencia. El  campesino analfabeto de la novela de Camilo José Cela consigue sus objetivos a través de una violencia cada vez mayor. Una violencia aparentemente injustificada, pero que en la película de Ricardo Franco se convierte, a través de tomas largas, en la desacreditación de la ideología franquista acerca de la mítica meseta española donde debe desarrollarse el hombre puro. Dos semanas antes de terminar el rodaje de este film, Luis Cuadrado debió abandonar el set de filmación por una dolencia de la vista (vaya paradoja de la vida) y fue reemplazado por quien sería su alumno más fiel: Teo Escamilla.

La prima Angélica La dicotomía campo-ciudad aparece en La prima Angélica (Carlos Saura, 1973), con su entorno rural del pasado, durante la Guerra Civil, y el urbano donde el protagonista permanece "atrapado" por las circunstancias políticas, junto a su familia políticas, junto a su familia franquista. La meseta castellana y sus sólidos edificios planos fueron fotografiados tomando en cuenta las texturas y utilizando el claroscuro, para ofrecer un paisaje árido donde se pudiera desenvolver una historia que sudara su etapa violenta. Para lograr una estética despojada, austera, donde los edificios aparecieran como pesados bloques y la meseta como una tierra estéril, Cuadrado utilizó película mucho más sensible, que permitiera el uso de luz natural para filmar en los interiores, así como la captura del alba y del ocaso en los exteriores.


“El Espíritu de la Colmena” fue rodada casi íntegramente en la localidad segoviana de Hoyuelos, empleando el citado estilo minimalista de Cuadrado, que vendría a ser una versión modesta –por la escasez de medios- de la Nouvelle Vague o de las nuevas tendencias de fotografía realista que llegaban de Italia o Inglaterra. Es decir, que donde sus afortunados compañeros de generación podían permitirse el lujo de emplear miles de vatios para recrear los efectos reales de la luz solar, Cuadrado se las ingenió para reproducir efectos estéticos de aspecto natural con muy pocos aparatos de luz, gracias al empleo de ópticas a grandes aperturas de diafragma o a técnicas como el revelado forzado de la emulsión.

El espíritu de la colmena,  es su obra culminante, aquella que tiene estatus de maestra, es El espíritu de la colmena, cuya luz acompaña la sorpresa de Ana frente al monstruo amigable del cine, o los interiores cuya luz baña a los adultos en su solitaria comunión consigo mismos... Ubicada en la meseta castellana, la vida de los personajes transcurre en un pueblito, que como cualquier otro de esa época, sufre las cicatrices de la Guerra Civil y la presencia omnisciente de la política falangista.

El film de Erice contiene, en su inmensa carga poética, una gran influencia pictórica, sobre todo, en su intención por explotar el claroscuro y obtener, ya sea mediante la iluminación natural o artificial, atmósferas cálidas y volúmenes de fuertes contrastes (como los que componen el ambiente donde la madre escribe su carta, o el estudio, donde el padre anota sus observaciones sobre el comportamiento de las abejas). La luz que se cuela por los ventanales, de pequeños vitrales que asemejan una colmena, está virada hacia el amarillo, obteniendo así una atmósfera de fuerte carga emocional y poética; o fantasmal, cuando las sombras de las niñas que juegan inocentemente sobre sus camas, se reflejan agrandadas sobre la pared, dando la sensación de un peligro latente, que se cierne sobre las pequeñas.


1978 Entrevista Homenaje a Luis Cuadrado
Luis Cuadrado murió en 1980, cuando apenas tenía 47 años. Sus últimos días no fueron felices. Su sino trágico no fue morir joven, sino sufrir una repentina ceguera que lo sumió en la oscuridad durante sus últimos años. Como puede verse, lo respalda una amplia filmografía que sobrepasa los ochenta filmes y que lo convierte en el responsable de la memoria cinematográfica de una larga y significativa década, dejándonos como legado imágenes imborrables.


Filmografía:

Memoria (1978)
Mi primer pecado (1977)
Emilia... parada y fonda (1976)
Pascual Duarte (1976)
La muerte del escorpión (1976)
Furtivos (1975)
El clan de los Nazarenos (1975)
Il bianco, il giallo, il nero (1975)
Hay que matar a B. (1975)
La regenta (1975)
El amor del capitán Brando (1974)
La prima Angélica (1974)
Proceso a Jesús (1974)
Las cosas bien hechas (1974)
Mi profesora particular (1973)
El espíritu de la colmena (1973)
Verflucht, dies Amerika (1973)
Habla, mudita (1973)
Ana y los lobos (1973)
Diabólica malicia (1972)
La banda J.S.: Cronaca criminale del Far West (1972)
Condenados a vivir (1972)
La casa sin fronteras (1972)
Lejos de los árboles (1972)
Mi querida señorita (1972)
Carta de amor de un asesino (1972)
Adiós, cigüeña, adiós (1971)
Los jóvenes amantes (1971)
Goya, historia de una soledad (1971)
Consejos a los rumiantes (1971)
Pastel de sangre (1971)
El jardín de las delicias (1970)
Las secretas intenciones (1970)
Un, dos, tres, al escondite inglés (1970)
Las sepulcrales (1970)
Permanencia del arabesco (1970)
Del amor y otras soledades (1969)
Los desafíos (1969)
La madriguera (1969)
Cantando a la vida (1969)
España otra vez (1969)
Deseoconsumo (1969)
Jutrzenka (1969)
Urtain, el rey de la selva... o así (1969)
Stress-es tres-tres (1968)
El Baldiri de la costa (1968)
Si volvemos a vernos (1968)
Nocturno 29 (1968)
Tierra madre (1968)
Peppermint Frappé (1967)
De cuerpo presente (1967)
Valencia de Blasco Ibáñez (1967) (TV)
Último encuentro (1967)
Catch (1967)
La costa Brava (1967)
No contéis con los dedos (1967)
Sábado en la playa (1967)
Juguetes rotos (1966)
La caza (1966)
Maestros del duende (1966)
Mañana será otro día (1966)
Unos chicos, unas chicas (1966)
España insólita (1965)
El Memorial del agua (1965)
San Juan del Toro (1965)
Los seis días (1964)
Potencia para el desarrollo (1964)
Vitoria Stop (1964)
Vizcaya cuatro (1964)
Turno de noche (1963)
El borracho (1962)
A través del fútbol (1962)
Capital Madrid (1962)
Felipe el Hermoso (1962)
Jueves Santo (1962)
Minas de Riotinto (1962)
Playa insólita (1962)
Un martes (1962)
Cuartelazo (1961)
La lágrima del diablo (1961)

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